Posibilidad

La posibilidad nos pertenece. Es como una ventana escondida detrás de nuestros pensamientos. Nos alienta, nos muestra un sol radiante, nos invita. En la medida de lo posible, nuestros sueños y fantasías nacen y crecen. Convertir esta posibilidad, que es parte de nosotros, en nuestra realidad comienza con la decisión y la captura de todo lo bueno que puede salir de ella. Aunque muchas veces no lo percibimos, las posibilidades rigen nuestros días, nos marcan el camino, hacemos elecciones debido a ellas y, sobre todo, nos enamoramos de conceptos, estilos de vida, ideales e inclusive personas. Hay brechas en el camino y pequeños destellos de cosas que pueden pasar. ¿Apostarlo todo o apostar nada? Tal vez, sin darnos cuenta, constantemente metemos nuestras manos en fuego apostándolo todo a esa posibilidad. 

Anuncios

Con los ojos cerrados puedo verte

Contigo iba a lugares hermosos, praderas, monumentos, grandes playas donde la gente era amable y sonreía. Contigo era más que un sueño, una flor en mi cabello, un te quiero escondido en el parque. Contigo siempre creí que el mundo era pequeño y que nunca se nos acabaría el tiempo para terminar de descubrirlo. Contigo siempre contigo y ahora abro mis ojos.

Leon Larregui – Souvenir

Y así que me olvidé de mi tratando de hacerte feliz
y en el intento me perdí.

Y me dio miedo la distancia y en no ser bueno para ti
y a un precipicio me tiré.

Oh, no existe el amor, no existe el amor ohh…
oh cuando le buscas siempre fuera de ti.

Un vil Souvenir, tu tesoro, un pedazo de ayer.
Mejor así, sin engaños ni mentiras.

Y dices que no estabas lista, que no debiste continuar,
pero ya es tarde para volver.

Y fuera tantas las palabras, mil promesas a la vez,
habrán ilusiones huérfanas.

Oh, no existe el amor, no existe el amor ohh…
oh cuando depende de algo fuera de ti.

Oh, me dices que soy un ser especial ohh
pero me haces sentir como un vil Souvenir.

Un vil Souvenir, tu tesoro, un pedazo de ayer.
Mejor así, sin engaños ni mentiras.

Oh no existe el amor, no existe el amor ohh
oh cuando le busco siempre fuera de ti.

Oh me dices que soy un ser especial ohh
pero me haces sentir como un vil Souvenir.

Un vil Souvenir, tu tesoro, un pedazo de ayer.
Mejor así, sin engaños ni mentiras.

Nana rara rarari rara…

Vil Souvenir

“No Vuelvo Más”

He perdido el sentido de seguir buscando…
el pedazo, que quedó desubicado
Por que sé que si lo encuentro no podré guardar silencio
Y sabrás que siendo entera tengo miedo
Si descubro que no siento que la pasión
Me abandoné
Nunca supe usar, la razón

Soy atracción de pasajero
Mañana me olvidarén
Y la historia sigue…

Dame un momento
Dame un lugar
Sé que si me
Voy me voy me voy me voy no vuelvo más

Dame sentimiento
Hazme especial
Sé que si me Voy me voy
Me voy me voy no vuelvo más

Y quizá recordarás

Dicen que la vida de un hombre acompañado
Se recuerda más que al hombre solitario
Pero si dejo de perderme
Y llega la felicidad
Sé que no podría aguantar
Sólo los genios permanecen
Mañana me olvidarás
Y la historia sigue..

Dame un momento
Dame un lugar
Se que si me Voy me voy me voy
me voy no vuelvo mas

Dame sentimiento
Hazme especial
[x2]
Se que si me Voy me voy
Me voy me voy no vuelvo mas

Y quizá recordaras….
Mmmm…

No vuelvo más – Ximena S.

Cuando vengas

Me gusta imaginarte. Tenerte lejos y apreciar tus palabras convertirse en pequeños gestos que marcan mi día. Vivir en la espera y vivir al extremo, porque todo se apaciguará cuando vengas. Cuando al fin encuentres la forma de secuestrarme la boca y de amarrarme el pensamiento. Cuando cada letra se convierta en sonido y yo quede muda, hecha trocitos de canela en tu piel de leche. Me gusta que emerjas del recuerdo, tibio y moldeable. Y estando aquí, desnuda de mentiras, vulnerable, me gusta imaginarte.

20130411-065458 p.m..jpg

Lrnz

Un 5 de septiembre

-Yo soy el tlatoani –

Ella escucha su voz atenta, luego de darle el primer sorbo al café recién servido. A pesar de que estaba en París y que el café era muy bueno, ella extrañaba el aroma de su isla, la cafetera borbotando, la sal del ambiente, el cálido sol en la frente. Ahora andaba conociendo el mundo, conociendo cada rincón que siempre alborotaba la mente de esa niña traviesa, ahora mujer. Y así, había conocido este hombre que compartía café con ella y que a pesar de que llevaban días paseando entre las luces, prometieron no decir sus nombres y así dejarse envolver por el misterio que traía consigo viajar y conocer.

-¿Un tlato.. qué?

-Los aztecas, sus líderes se llamaban tlatoanis, eran los guerreros más sanguinarios.

-Pues, no quiero que seas eso.

-La cultura azteca era muy sangrienta.

– Si, eso he leído.

-Y, ¿qué tal un tlatoani con una futura esposa isleña?

Inmediatamente sus mejillas sonrojaron. ¿Cómo podría ella enamorarse de un total desconocido? ¿En una ciudad totalmente alejada de su realidad?

-Mejor se poeta  – Respondió rápidamente, tratando de evadirlo.

-¿Poeta?

– Sí, antes que sanguinario.

-Jajaja.

Su risa, inundaba el pensamiento de ella por las noches. Cuando estaba sola en la habitación del hotel. Lejos de cualquier cosa conocida, lejos de él.

-A veces me pregunto si en algún momento en nuestras vidas nos recordaremos mutuamente, sea donde sea que estemos y nos reiremos de esta historia – Ella responde a sus risas.

-¿Cómo? ¿No crees que hablo en serio? – El interés que había despertado esta mujer en él durante las últimas semanas era algo indescriptible. A pesar de que luchaba cada día en no revelar su nombre para  continuar con la promesa que ambos se habían hecho en aquel tren en el que se conocieron, le era difícil contenerse.

-No sé, cuando estemos viejos y ciegos te diré si te creo.

-Oh linda, tú sí que eres toda una poeta.

                                                                                                      A Lorenzo.